El secretario de Servicios, Espacios Públicos y Ambiente del gobierno de Viedma, Gastón Gutiérrez se reunió este martes 9 de agosto en horas de la tarde, con miembros de la Junta Vecinal El Cóndor.
La reunión se dio como primera medida, en busca de brindar respuesta a la nota remitida por la Junta solicitando explicaciones sobre el traslado, nueva ubicación y estudio impacto ambiental del depósito de ramas y escombros que actualmente funciona frente al memorial Malvinas y al Faro de Rio Negro, y se ha convertido en un verdadero basural.
En primer término, Gutierrez informó el procedimiento que se seguiría para la erradicación y saneamiento del actual lugar, donde con maquinaria municipal, la colaboración de la junta y vecinos del balneario, se pretende limpiar el sitio durante los días 25, 26 y 27 del corriente mes.
Entre los asistentes a la reunión, estuvieron la delegada Verónica Barrera, el presidente de la Junta Eduardo fuente y otros miembros de la misma, como el biólogo Lucas Albornóz, quien por su sentido conservacionista, hizo la presentación de las causas que motivan a los vecinos a rechazar la propuesta municipal, argumentando que la nueva ubicación, a la vez que provocará un impacto negativo visual desde la ruta, también se hallaría cerca del estuario y humedales de la zona del pescadero, pudiendo provocar un impacto en el ambiente perjudicial e irreversible, ya que despertó muchas dudas el manejo y la separación de los residuos que proponen los funcionarios municipales.
Si bien en en algún momento durante la reunión se elevaron los tonos de voz, la misma se desarrolló en un marco de respeto y diálogo, que llevó a exponer a los vecinos del lugar, los motivos por los cuales plantean que una vez saneado el lugar actual, debería ser ese mismo espacio, que ya está impactado ambientalmente, el que disponga el municipio para cerrar con alambrado y dónde se clasifique el material que allí quedaría y el que debe trasladarse al GIRSU.
Sin embargo, la posición de los funcionarios se mantuvo en el traslado, argumentando que el propietario de las tierras de la actual ubicación, ya no quiere ceder dicho lugar a la comuna, y la única opción que obtuvieron, luego de muchas conversaciones, es el espacio propuesto, que se ubicaría en inmediaciones de la última curva antes de llegar al balneario, hacia el lado del pescadero. Sitio que no precisaron con exactitud.
En relación al estudio impacto ambiental, Gutierrez sostuvo que «una acción de estas características no lo requiere, sino que se realiza una declaración jurada ambiental, porque así lo determina la escala y el tipo de intervención que se propone, porque no se propone un basural, dado el control, la admisibilidad y la transferencia inmediata del residuo que no se admitirá en ese lugar. Será un depósito de transferencia de residuos inertes, en el cual se rechazarán o transferirán los domiciliarios.»
Mientras los funcionarios aseguraban que el nuevo lugar contará con personal municipal, en horario de mañana, cámaras y todo lo necesario para mantener un control y admisibilidad de los residuos que lleguen al lugar, tanto por parte de algunos vecinos que asistan, como así también del traslado de los contenedores denominados «puntos fijos» que están distribuidos en el balneario para la contención de ramas y escombros, los miembros de la junta pusieron en duda la efectividad que el estado tendrá en dicha tarea, ya que entre los efectos del viento cuando se clasifique la basura domiciliaria que pueda llegar al lugar, más la actitud de algunos vecinos de arrojar cualquier cosa en cualquier lado, no creen que la contención sea efectiva y esto provoque un desmadre de bolsas y basura en sectores de inmediación al rio y su desembocadura.
Cerca del final de la reunión, se hizo presente la concejal Zulma Romero, del bloque Frente de Todos, quien mostró su apoyo para con los vecinos y les planteó que podrían elevar una nota al Concejo Deliberante, para pedir su intervención en esta decisión y poder así buscar una solución entre todos.







