Incidentes violentos se registraron en las afueras del estadio Gigante de Arroyito, donde hinchas de Boca Juniors se enfrentaron con la Policía en la previa del partido que el equipo disputó contra Racing, el cual terminó con una victoria de 3-2 para el club «Xeneize».
Según reportes, los disturbios ocurrieron aproximadamente una hora antes del inicio del encuentro. Los hinchas, que se dirigían hacia el estadio, fueron objeto de represión por parte de las fuerzas de seguridad, que utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.
Imágenes que circularon en redes sociales muestran a los simpatizantes de Boca formando una fila densa mientras intentaban ingresar al recinto deportivo. En medio de la tensión, algunos hinchas levantaban las manos para alertar a los que estaban detrás sobre la necesidad de avanzar con cautela, evitando así posibles caídas y situaciones de pánico.
Entre los asistentes al partido se encontraban niños que, visiblemente asustados, se ocultaban o lloraban por la situación caótica. El clima de violencia fue denunciado por varios hinchas, quienes expresaron su descontento con la actuación policial. «Vinimos desde Buenos Aires. Llegamos acá, tranquilos. Venimos a ver a Boca. ¿Y nos muelen a palos?», comentó un aficionado en una entrevista con un medio local. Otro hincha lamentó que la Policía había agredido a varios simpatizantes, incluyendo a menores, y calificó el hecho como «una vergüenza».
Fuente: NA


