La Academia Nacional de Educación ha manifestado su inquietud tras la divulgación de los resultados de las pruebas PISA 2025, que evidencian un notable retroceso en el desempeño de los estudiantes argentinos en Matemática, Lectura y Ciencias. En este contexto, la institución propone avanzar hacia una Concertación Educativa Federal con el objetivo de establecer políticas de Estado que enfrenten la crisis educativa actual.
De acuerdo con los datos de PISA 2025, solo el 7,8% de los jóvenes de 15 años en Argentina logra alcanzar el umbral mínimo en las tres áreas evaluadas. Esta situación ha llevado al presidente de la Academia, José María La Greca, a afirmar que «la educación de las presentes y futuras generaciones es una tarea de hoy que nos compromete a todos».
La declaración de la Academia retoma un documento anterior de 2023, donde se subrayaba que «la educación es una prioridad» y se instaba a los sectores político y social a asumir compromisos concretos para mejorar los aprendizajes de niños y jóvenes. Este documento incluía 11 puntos que aún son considerados relevantes, tales como el fortalecimiento de los primeros años de escolaridad y la mejora de la formación docente.
Con tres años de diferencia, la Academia recalca que el diagnóstico sobre la situación educativa no ha cambiado, pero enfatiza que la solución no debe limitarse a señalar las deficiencias. En este sentido, se propone que no se queden en la queja ni utilicen los resultados para intensificar enfrentamientos. En su lugar, se sugiere ampliar la agenda educativa y avanzar hacia un diálogo constructivo que permita alcanzar acuerdos a largo plazo.
Entre las nuevas propuestas, la Academia sugiere otorgar mayor autonomía a las escuelas, tanto estatales como privadas, para que puedan definir su proyecto pedagógico y gestionar su presupuesto. Además, plantea el desarrollo de una cultura de la exigencia y la implementación de un examen integrador al finalizar la educación secundaria.
El financiamiento también es un punto crucial en la agenda de la Academia, que propone establecer mecanismos que mejoren las condiciones laborales de directivos y docentes. Este enfoque busca no solo discutir sobre los aprendizajes, sino también sobre el entorno en el que se desarrolla la enseñanza.
La Academia ha hecho un llamado a todos los actores involucrados, incluidas las autoridades nacionales y provinciales, legisladores, sindicatos y familias, para que prioricen el bien común por encima de intereses particulares. En este contexto, se vincula la situación educativa con el potencial de desarrollo del país, subrayando que «la verdadera riqueza de un país reside, en última instancia, en la formación de sus habitantes».
Fuente: La Nación


