Chicos y chicas de 6.º y 7.º grado de la Escuela 336 del barrio Inalauquen compartieron una salida educativa en el balneario, donde conocieron más sobre la colonia de loros barranqueros, el cuidado del ambiente y la riqueza natural de Río Negro. También pasaron por Radio El Cóndor para contar la experiencia.
La escuela también sale al territorio. Camina, observa, pregunta, descubre y vuelve al aula con algo que ya no está solamente en los libros: la experiencia vivida.
Estudiantes de 6.º y 7.º grado de la Escuela 336 del barrio Inalauquen de Viedma visitaron El Cóndor en el marco de una salida educativa vinculada al cuidado del ambiente, la fauna, la flora y la valoración de las especies propias de Río Negro.
Acompañados por su maestra Yeni y el equipo pedagógico integrado por Angélica Portales y Cecilia Radelar, los chicos y chicas recorrieron distintos sectores del balneario y luego se acercaron a los estudios de Radio El Cóndor, donde compartieron al aire parte de lo aprendido.
Durante la charla contaron que habían llegado al balneario para participar de una actividad sobre los loros barranqueros, acompañados también por una profesora de la Universidad Nacional de Río Negro. La experiencia incluyó observación con binoculares, reconocimiento de especies, conversación sobre el ambiente costero y una mirada más atenta sobre aquello que muchas veces tenemos cerca, pero no siempre conocemos en profundidad.
Uno de los datos que más llamó la atención fue la importancia de la colonia de loros barranqueros de El Cóndor. Los propios estudiantes destacaron que se trata de la colonia más grande del mundo, una característica que convierte al balneario en un lugar único para la observación, el estudio y la valoración de esta especie.
La visita permitió que los chicos y chicas pudieran ver las barrancas, las cuevas, los movimientos de las aves y algunos comportamientos propios de los loros, como su vida en comunidad, el modo en que se alertan ante posibles amenazas y la forma en que construyen sus nidos en el acantilado.
Aprender mirando el territorio
La salida forma parte de un trabajo que la escuela viene desarrollando desde hace dos años junto a la Universidad Nacional de Río Negro. Según explicaron durante la entrevista, el proyecto busca acercar a los estudiantes al conocimiento del ambiente, las especies y la riqueza natural de la provincia.
Desde el equipo docente se destacó que estas experiencias permiten unir lo aprendido en el aula con la realidad concreta del territorio. No es lo mismo estudiar una especie en una imagen que verla en su ambiente natural, escucharla, observar cómo se mueve y comprender por qué es importante cuidarla.
Durante la entrevista se explicó que el programa trabaja sobre el cuidado del ambiente y la valoración de especies de Río Negro, incluyendo flora, fauna, turismo y patrimonio natural. También se agradeció especialmente el acompañamiento de la Universidad Nacional de Río Negro, que aporta materiales, restos fósiles, videos y recursos didácticos que muchas veces no están disponibles en las escuelas.
La experiencia también tiene continuidad con salidas anteriores. El año pasado, varios de estos estudiantes visitaron La Lobería, donde pudieron conocer más sobre los lobos marinos, el trabajo de los guardas ambientales y el valor de ese sector de la costa rionegrina.



Cuidar también es no llevarse todo
Uno de los momentos más interesantes de la charla apareció cuando los chicos y chicas contaron que estuvieron buscando caracoles, cápsulas de huevos y elementos naturales de la playa.
A partir de esa experiencia, compartieron un aprendizaje importante: no todo lo que encontramos en la costa debe llevarse a casa.
Durante la salida les explicaron que los caracoles, las cápsulas y otros restos naturales forman parte del ecosistema. Aunque parezcan objetos bonitos para guardar, pueden ser refugio, alimento o parte de un ciclo natural que necesita permanecer en la playa.
Uno de los estudiantes lo resumió con mucha claridad: a veces alguien se lleva algo porque le gusta, pero después en su casa deja de interesarle y termina descartándolo. Por eso, aprender a mirar sin apropiarse también es una forma de cuidar.
La conversación derivó también en otro tema clave: la basura en la playa. Los chicos contaron que encontraron plásticos y tapas, aunque no en gran cantidad. Desde la radio se remarcó una idea sencilla y poderosa: aunque una basura no sea nuestra, el planeta sí lo es.
Levantar un plástico, no arrojar residuos y comprender que cada acción humana puede afectar a los animales son aprendizajes que, cuando se incorporan desde la infancia, pueden transformar la relación de una comunidad con su ambiente.
La naturaleza también necesita distancia
Otro tramo de la entrevista estuvo dedicado al cuidado de los animales marinos. A partir de lo trabajado en La Lobería y de lo observado en la costa, se conversó sobre la importancia de no acercarse a lobos marinos u otros animales que puedan aparecer en la playa, ya sea descansando, enfermos o muertos.
Se recordó que los guardas ambientales suelen pedir a la comunidad que no intervenga, que no toque a los animales y que evite acercarse con perros, tanto para proteger a la fauna como para evitar posibles riesgos sanitarios.
Los propios estudiantes relacionaron ese cuidado con la prohibición de llevar perros a determinados sectores de playa, justamente para evitar daños a los animales silvestres y también posibles contagios.
La enseñanza es clara: cuidar la naturaleza no siempre significa hacer algo. A veces cuidar es mirar de lejos, respetar los procesos naturales y permitir que quienes saben intervengan cuando corresponde.
La radio como parte de la salida educativa
La visita a Radio El Cóndor también fue una experiencia nueva para el grupo. En el estudio, los chicos y chicas pudieron presentarse, escucharse con auriculares, hablar al aire y contar lo que habían aprendido.
Desde la radio se les recordó que este espacio también les pertenece. Que una radio comunitaria está para que las escuelas, los barrios, las familias y las instituciones puedan acercarse, contar lo que hacen y compartir sus voces.
Para muchos estudiantes fue la primera vez frente a un micrófono. Y esa experiencia también enseña: a expresarse, a escuchar al otro, a animarse a hablar en público y a comprender que la comunicación es una herramienta de participación.
La escuela pública no solo transmite contenidos. También abre puertas, genera experiencias, construye ciudadanía y permite que los chicos y chicas descubran que sus voces importan.
Inalauquen también tiene mucho para contar
La entrevista no se quedó solamente en la salida educativa. También permitió hablar del barrio Inalauquen, de la vida escolar, de las actividades que hacen los chicos fuera del aula y de la importancia de los espacios comunitarios.
Los estudiantes contaron que la escuela funciona con jornada extendida y que pasan muchas horas allí. Uno de ellos dijo algo muy simple y muy fuerte: la escuela es como una segunda casa.
También hablaron de fútbol, karate, murga, guitarra, folclore y otras actividades que forman parte de su vida cotidiana. Apareció especialmente el valor de las murgas, con su trabajo durante todo el año, los ensayos, la ropa, las presentaciones, los carnavales y la idea de hacer todo en familia.
“Trabajamos todo en familia, es trabajar todo junto y ayudarnos entre todos”, dijeron durante la charla.
Ese tramo dejó ver algo hermoso: cuántas cosas pasan en los barrios, cuántas redes se sostienen en silencio, cuántos aprendizajes se construyen fuera del aula y cuánto tiene para contar cada comunidad cuando se le abre un micrófono.
Educación pública, ambiente y comunidad
La visita de la Escuela 336 a El Cóndor reunió muchos sentidos en una sola jornada: educación pública, ambiente, territorio, comunicación, identidad, barrio y comunidad.
Los chicos y chicas aprendieron sobre los loros barranqueros, observaron la playa, hablaron del cuidado de los ecosistemas, recordaron experiencias en La Lobería, compartieron la vida de su escuela y también se animaron a hablar por radio.
Para Radio El Cóndor, recibirlos fue una alegría y también una confirmación de algo que sostenemos desde nuestra identidad comunitaria: la comunicación tiene que estar al servicio de la gente, de las escuelas, de las infancias y de los procesos que construyen comunidad.
Porque cuando una escuela sale al territorio, cuando una universidad acompaña, cuando docentes impulsan proyectos y cuando los chicos pueden contar lo que aprenden, la educación se vuelve experiencia viva.
Y ahí, en esa mezcla de curiosidad, ambiente, barrio y palabra compartida, también se construye futuro.
📻 Radio El Cóndor es la radio comunitaria de la Fundación Un Lugar en el Mundo, un espacio de comunicación que promueve la participación, la cultura, el turismo y el desarrollo social del balneario El Cóndor y la región.







