Antes de realizar la compra de un departamento, los potenciales compradores deben considerar diferentes factores relacionados principalmente con la unidad habitacional. Sin embargo, el estado del edificio juega un papel crucial en la determinación del valor del inmueble.
Según Marta Oriozabala, CEO de Real Capital, «la desvalorización de los edificios que no reciben mantenimiento es muy rápida en comparación con aquellos que son cuidados adecuadamente». La experta señala que es frecuente encontrar edificios construidos hace cinco o diez años en condiciones deplorables, lo que puede desalentar a los compradores debido a las complicaciones que podrían enfrentar en el futuro.
Diego Migliorisi, socio gerente de Migliorisi Propiedades, agrega que el mal mantenimiento de un edificio es evidente al momento de la venta. Los aspectos que más influyen en la desvalorización incluyen la fachada, el ascensor y los pasillos. «La condición de estos elementos puede afectar tanto el precio como la decisión del comprador», explica.
Es recomendable que los interesados en adquirir un departamento en un edificio nuevo evalúen el tipo de construcción y los materiales utilizados. Luis María Varela, corredor público inmobiliario de Re/Max Encore, sugiere que el consorcio debe seguir un cronograma de mantenimiento recomendado por la arquitecta y la constructora para evitar depreciaciones futuras.
El mantenimiento de las instalaciones también es clave. Varela destaca que problemas como rajaduras y filtraciones pueden ser especialmente costosos y, si no se abordan, pueden resultar en una notable pérdida de valor. Aspectos menos visibles, como el sistema de agua y desagües, requieren atención periódica para garantizar el buen estado del edificio.
El arquitecto José María Escala señala que el diseño del edificio puede influir en su mantenimiento. Una buena planificación puede prevenir problemas causados por fenómenos climáticos, como lluvias intensas.
Por otro lado, la elección de materiales de calidad, como acero inoxidable y revestimientos de PVC, puede reducir la necesidad de mantenimiento a largo plazo. Escala sugiere que a partir de los cinco a diez años, se debe implementar un plan de mantenimiento específico por áreas para salvaguardar tanto la funcionalidad como la estética del edificio.
Para una compra informada, los compradores deben tener en cuenta lo siguiente:
Evaluar el tipo de construcción y la calidad de los materiales.Comprobar el funcionamiento adecuado del sistema de agua, electricidad y ascensores.Supervisar las áreas comunes y la fachada constantemente.Mantener las amenities en condiciones óptimas para evitar su deterioro.Asegurarse de que haya un encargado responsable del mantenimiento.Considerar que las expensas muy bajas podrían significar futuros gastos elevados.Involucrarse en la gestión del consorcio para asegurar el cuidado general del edificio.
Fuente: La Nación


