El icónico actor estadounidense Dick Van Dyke, conocido por su papel en la clásica película «Mary Poppins», ha alcanzado la impresionante edad de 100 años. A pocos meses de celebrar su cumpleaños 101, el artista reflexionó sobre sus hábitos de salud y su filosofía de vida.
Los secretos de una vida activa
Durante su participación en el pódcast «Where Everybody Knows Your Name» en enero de 2025, Van Dyke compartió sus cuidados físicos. Afirmó que nunca ha prestado atención a su edad, y que el ejercicio regular ha sido clave para su bienestar. «Siempre he hecho ejercicio tres días a la semana y seguimos yendo al gimnasio. Creo que esa es la razón por la que no estoy tan agarrotado como otros de mi edad», explicó.
Su rutina incluye una hora de entrenamiento en circuitos de pesas, estiramientos en el suelo, ejercicios abdominales y natación. El actor expresó: «Cuando llegas a los 100 años, muchas cosas no funcionan muy bien. Pero a veces me siento como si tuviera 15 años otra vez».
Humor y relaciones familiares como pilares de su bienestar
Además de mantener una buena forma física, Van Dyke enfatizó la importancia de la salud mental a lo largo de su vida. En un reportaje de The New York Times sobre su libro «100 reglas para vivir hasta los 100: Guía de un optimista para una vida feliz», subrayó que evitar una mentalidad negativa es crucial. «Tener un buen sentido del humor mantiene al niño que tengo dentro. Te da una sensación de diversión y libertad», escribió.
El actor también disfruta de actividades cotidianas como cantar y tararear en casa, y comparte su vida con un perro y tres gatos que contribuyen a su felicidad. La conexión familiar es otro aspecto fundamental de su vida, organizando visitas de sus nietos y bisnietos: «El simple hecho de oírlos a todos ahí fuera chillar me llena de alegría«, comentó.
Una carrera icónica en el mundo del entretenimiento
La carrera de Dick Van Dyke en Hollywood comenzó a fines de la década de 1940. Descubrió su pasión por la actuación en el club de teatro de su escuela secundaria y, en 1947, formó parte del dúo «The Merry Mutes». En 1955, firmó un contrato con CBS y hizo su debut en Broadway en 1959 con «The Girls Against the Boys». Su papel en la obra musical «Bye Bye Birdie» le valió un Premio Tony, consolidando su lugar en el mundo del entretenimiento.
Fuente: La Nación


