El médico y autor Daniel López Rosetti ha presentado su libro Una buena vida, donde propone un cambio de paradigma en la comprensión del funcionamiento humano. Durante una reciente entrevista, López Rosetti planteó una idea que desafía las nociones tradicionales sobre la racionalidad: “No somos seres racionales que se emocionan, sino seres emocionales que razonan”.
El especialista explicó que las emociones básicas, como el miedo y la ira, emergen de estructuras subcorticales antes de ser procesadas lógicamente. Estas emociones, según él, son respuestas naturales que buscan protegernos y conectarnos de manera espontánea con nuestro entorno.
López Rosetti destacó que, a diferencia de las emociones, los sentimientos como el amor y la esperanza son construcciones que se desarrollan a través de experiencias y procesos cognitivos. En este contexto, el médico introduce el concepto de gerenciamiento del futuro, que implica gestionar nuestras vivencias para mejorar nuestra calidad de vida.
El autor también señaló que las personas suelen manejar mejor sus responsabilidades profesionales que su vida personal, lo que puede llevar a problemas de salud física y emocional. Para contrarrestar esto, propone la inteligencia emocional como herramienta esencial para identificar matices en nuestras sensaciones, lo que permite un mejor entendimiento de nuestros estados internos y evita reacciones desproporcionadas.
Otro aspecto clave en la filosofía de López Rosetti es la escucha activa en las relaciones humanas. Sugiere dejar de lado el ego y concentrarse en conectar genuinamente con los demás, lo que implica escuchar sin juzgar. Su experiencia personal y profesional, incluyendo la pérdida de su padre, ha influido en su enfoque y resiliencia.
Además, el médico ha llevado su mensaje a las artes a través de la obra Recetas para una buena vida, un proyecto que cuenta con el respaldo de facultades y sociedades médicas. Con esta iniciativa, busca expandir su enseñanza más allá de los consultorios, manteniendo su metodología pedagógica y su compromiso con la evidencia científica.
Finalmente, López Rosetti concluyó que la felicidad no es un estado que se alcanza de manera espontánea, sino que requiere un esfuerzo diario. La gestión del tiempo, la construcción de relaciones sólidas y el reconocimiento de nuestras emociones son fundamentales en este proceso. El médico invita a todos a encontrar espacios para la reflexión personal y no ser meros espectadores en la propia vida.
Fuente: La Nación


